Cómo las Tensiones en Oriente Medio Remodelan los Fletes

El panorama logístico global se encuentra en una encrucijada desafiante. Las recientes disrupciones en el Estrecho de Ormuz y las tensiones en Oriente Medio están enviando ondas de choque a través de las cadenas de suministro. Sin embargo, el impacto no es uniforme: estamos viendo una marcada divergencia entre los cielos y los mares, e incluso entre las rutas marítimas globales y las regionales. A continuación, desglosamos lo que está sucediendo.

El conflicto ha desencadenado un aumento drástico en las tarifas de carga aérea desde la región afectada. Según los datos de marzo, los precios para volar mercancía desde Dubái hacia Europa saltaron entre un 56% y un 65% en comparación con febrero, mientras que las tarifas desde Abu Dabi a Europa subieron más de un 42%.

El efecto dominó también ha llegado a las rutas asiáticas. Dado que se estima que el 30% de la carga aérea entre Asia y Europa se enruta a través de centros de conexión (hubs) en Oriente Medio, las tarifas desde India hacia Europa experimentaron un rápido aumento del 22% al 34%. Además, los expertos advierten que podríamos ver aún más presión sobre los precios si ciertos productos estratégicos (como los fertilizantes), que actualmente se encuentran varados por el cierre del Estrecho de Ormuz, se ven obligados a cambiar del transporte marítimo al aéreo.

En el transporte marítimo, la historia es de grandes contrastes. A nivel mundial, el índice Drewry World Container Index (WCI) ha estado cayendo, disminuyendo un 1% (a $2,232 por contenedor de 40 pies) para la semana del 23 de abril. ¿La razón principal? Una débil demanda estacional y un exceso de capacidad, particularmente en la ruta comercial Asia-Europa. Aunque la disponibilidad más limitada de combustible marino (bunker) ha elevado los costos y se han introducido nuevos recargos por riesgo de guerra debido a las operaciones interrumpidas, estos factores de costo no son suficientes para compensar la presión a la baja generada por la débil demanda global.

Por otro lado, el mercado regional pinta un cuadro muy distinto. El Índice de Contenedores Intra-Asia (IACI) subió un 4% en la tercera semana de abril, alcanzando los $870 por contenedor de 40 pies, lo que representa un aumento del 23% en comparación con el año anterior. Esta divergencia ocurre porque las navieras están limitando sus escalas en los puertos de Oriente Medio y buscando alternativas. Como resultado directo, las presiones de congestión se están trasladando gradualmente hacia las regiones cercanas a medida que las redes de transporte marítimo se ven obligadas a reestructurarse.

En general, la confianza en las rutas de Oriente Medio sigue siendo moderada; la actividad de los buques en el Golfo se mantiene restringida y las decisiones de enrutamiento son sumamente cautelosas. Para gestionar la capacidad, las alianzas marítimas continúan ajustando sus redes. Para el período entre fines de abril y fines de mayo (semanas 17 a 21), se esperan unas 59 cancelaciones de viajes (blank sailings) de las 685 salidas programadas a nivel global, lo que representa una tasa de cancelación del 9%.

Así, es crucial mantenerse alerta a las presiones de costos impulsadas por el combustible y a los continuos ajustes en las redes portuarias, prestando especial atención y cuidado a las operaciones comerciales que involucren a Oriente Medio y el sur de Asia.

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